domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz 2013


Estaba rebuscando en el ordenador alguna foto para despedir el año y me encontré con esta de mis bisabuelos, Xuacu y Feliz, sentados a la puerta de la casa de Villagarcía, en Grao. No podría encontrar una imagen mejor. No se si el próximo año será igual o peor que el que está punto de terminar, no se si se seguirá hablando de rescates, recortes, mercados y primas de riesgo, pero viendo esta foto tengo claro que hay cosas mucho más importantes y bonitas por las que preocuparse.

Feliz año nuevo a todos los que leéis este blog, que os vaya muy bien y que se cumplan todos vuestros deseos.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Fósiles en la ciudad

En la costa asturiana son abundantes los fósiles, sobre todo del periodo jurásico. Algunas playas del centro y del oriente de Asturies son conocidas mundialmente por sus fósiles de dinosaurios, tanto de huellas como de restos óseos, como los rescatados hace unos pocos días en la playa de Quintueles.

Pero no hace falta ir a un acantilado y buscar entre las rocas para encontrar fósiles, en algunas ocasiones podemos pasar sobre ellos sin que nos demos cuenta. Las baldosas de muchas ciudades están hechas de roca caliza cortada y pulida y en muchas de esas rocas son abundantes los fósiles.


El fósil más espectacular que he encontrado en la ciudad de Uvieu es el que podéis ver en la foto anterior. Se trata de un corte del cráneo de una tortuga de unos 10 cm de largo en el que se aprecia perfectamente el pico, la cuenca del ojo e incluso los huesos del juego de las mandíbulas (ver nota al pie).



Pero contrariamente a lo que podríamos imaginar, no se trata de un caso aislado, sino que es mucho más frecuente de lo que parece. En numerosas plazas y aceras de la ciudad se pueden ver perfectamente fósiles de ammonites, belemnites y otros muchos organismos.

Cuando caminéis por vuestra ciudad, mirad de vez en cuando al suelo, sobre todo si ha llovido y las baldosas están húmedas. Podéis llevaros más de una sorpresa.

NOTA: si hay una cosa evidente es que gracias a internet y a los comentarios en los blogs se aprende mucho. Es evidente que no soy ningún experto en fósiles y que en muchas ocasiones las apariencias me engañan, asi que gracias a un lector del blog y a más gente que me lo comentó en privado, tengo que rectificar y decir que la imagen de la "tortuga", no es tal a pesar de su parecido con un cráneo de una de ellas, sino que se trata del fósil de un molusco rudista, como veréis en éste enlace.
Una vez más quiero agradecer a los lectores estos comentarios con los que al final aprendemos todos, que es de lo que se trata, y animaría a los que tienen cualquier pregunta, corrección o curiosidad, que la expongan en la sección de comentarios.

martes, 18 de diciembre de 2012

Año de Ampelis


A principios de noviembre los ornitólogos escoceses e ingleses alertaban acerca de la irrupción de grandes bandos de Ampelis (Bombycilla garrulus) procedentes de Escandinavia. A las pocas semanas, estos bandos se empezaron a ver más al sur hasta que llegaron las primeras noticias sobre su presencia al otro lado del Canal de la Mancha. Todo parecía indicar que era cuestión de tiempo que llegaran a la Península Ibérica, como ocurrió a finales de 2010, cuando se produjeron unas cuantas observaciones de esta especie (1,2) que no se registraba en la Península desde hacía muchos años y tan sólo en un par de ocasiones.


Y efectivamente, a principios de este mes, tres ejemplares se vieron durante unas pocas horas mientras se alimentaban en una espinera en la Ría de la Villa, y posteriormente se localizaron más ejemplares solitarios o en pequeños grupos, curiosamente todos en Asturies (Siero, Elías García y Xuan Cortés y Sotres, Juan Martínez). La última observación corresponde a un ejemplar de primer invierno que fue encontrado por Manuel Quintana en Avilés el 11 de este mes, curiosamente en el mismo sitio donde otro ejemplar de la misma edad permaneció entre febrero y abril de 2011. Hoy pude acercarme hasta allí y aunque llovía y la luz era muy mala le pude sacar unas pocas fotos testimoniales.


Muchas veces se escucha que las irrupciones de estas especies tan norteñas se deben a intensas olas de frío y a las dificultades de las aves para resistirlas, pero yo no lo tengo tan claro. Personalmente creo que lo más probable es que estas aves se muevan hacia el sur en busca de alimento, debido a un mal año de frutos en el norte o a medida que se estos se vayan agotando. No parece demasiado lógico que una especie que soporta rutinariamente durisimos inviernos de varias decenas de grados bajo cero, emigre en masa hacia el sur exclusivamente por una bajada de temperaturas un poco mayor que la media anual.

Este año, las espineras (Crataegus monogyna) por las que los Ampelis parecen sentir una especial predilección, se encuentran muy cargadas de frutos, por lo que no sería raro que hubiera muchos más ejemplares de esta especie por nuestros montes. La presencia de un pequeño grupo de estos arbustos en una zona urbana como Avilés, rodeada de otras especies "menos apetitosas", es lo que parece condicionar la presencia casi constante de ese ejemplar solitario que apenas se mueve de la zona. A pesar de que zorzales, mirlos y currucas se alimentan continuamente de las bayas, aun hay suficiencte alimento para todos, por lo que es probable que si no se siente molestado pueda permanecer varias semanas en el mismo lugar. Por cierto, mientras hoy estábamos observándolo, apareció un gavilán y el ampelis se fue volando y no regresó en la siguiente media hora que permanecimos allí.

NOTA: desde esta última observación del 18 de diciembre, el ampelis de Avilés no se ha vuelto a ver por la zona a pesar de que varias personas han acudido a ver si había suerte.


sábado, 15 de diciembre de 2012

La increíble transformación del Salmón

Macho de salmón en su territorio en el Río Ponga

Ya han pasado varios meses desde que los salmones abandonaron la mar para entrar en el río a reproducirse. Poco queda ya del pez plateado y completamente fusiforme que era al empezar el viaje. Desde entonces ha ayunado y se han mantenido gracias a la grasa acumulada durante su vida en el océano. En las últimas semanas los machos han cambiado completamente de aspecto y han invertido las últimas reservas que les quedaban en prepararse para la etapa más importante de su vida: la reproducción.


A lo largo de su cuerpo han aparecido manchas negras y rojas y las escamas plateadas se han teñido de amarillo y rosa. Pero lo que más ha cambiado es su cabeza. La mandíbula inferior se ha curvado hacia arriba dando lugar a un gancho y en la superior se ha formado un hueco en el que encaja ese gancho cuando se cierra la boca. Esta transformación morfológica implica la reabsorción y desmineralización de parte de las partes óseas de la cabeza, incluidas todas las destinadas a la alimentación y a la vez la formación de nuevas partes.

Todos estos cambios han convertido la boca del salmón en una estructura completamente ineficaz para alimentarse, pero en estos momentos, lo que le importa al macho es tener las mejores armas para luchar con otros machos por las hembras y no piensa en comer. Por otra parte, y como ya había sugerido Darwin en 1859, el tamaño de las mandíbulas está relacionado con el estatus de los machos por lo que muchas veces los machos más desarrollados no necesitan luchar para defender su territorio, ya que el tamaño de sus armas es suficiente para disuadir a los competidores menos desarrollados.



Los machos defenderán las zonas del río más aptas para realizar la puesta y atacarán a otros machos que se acerquen, mientras que las hembras, que apenas han sufrido cambios físicos, a excepción del engrosamiento de su abdomen tras la ovulación, serán atraídas por los ellos a sus territorios. Ellas serán las que escaven una depresión en la grava para depositar los huevos, que taparán posteriormente tras la puesta, y después abandonarán la zona mientras que su pareja aun se quedará varios días o incluso semanas esperando a la llegada de otras hembras.

Pero lo más sorprendente de la transformación de los machos es su reversibilidad, ya que después de la reproducción, los machos que sobreviven hacen el viaje inverso hacia la mar, y durante ese trayecto, los caracteres sexuales secundarios (gancho en la mandíbula, aparición del hueco en la mandíbula superior, etc.) se desmineralizan y se reabsorben  y en su lugar vuelven a desarrollarse los dientes de alimentación y las estructuras óseas de las branquias que habían desaparecido antes del celo. Y aquellos que logren sobrevivir y retornar al río de nuevo dentro de uno o dos años, volverán a transformarse de nuevo, pero entonces las armas serán mayores y más desarrolladas.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño. Para ver el vídeo en HD haced click en la rosca de la barra inferior y aumentad la resolución. Si tarda en cargar dadle a pausa y esperar a que cargue completamente antes de dar al play.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Sucedáneo de estrellas

La semana pasada, la mayoría de las ciudades encendieron la iluminación navideña. Miles de estrellas artificiales llenan ahora las calles y la gente sale de sus casas e incluso viaja a las grandes ciudades para disfrutar de un espectáculo que curiosamente es sólo un triste sucedáneo de lo que se podría ver si se apagaran.

Hace ya muchos años, la gente no necesitaba de luces artificiales para adornar el cielo de sus pueblos y ciudades, sólo tenían que mirar hacia arriba y contemplar el firmamento. Y esas luces no eran sólo un adorno, servían para guiar a los viajeros en la noche, para avisar de cuando sembrar la tierra y cuando recoger los frutos, también servían para marcar las estaciones e incluso las horas.

La vía láctea en una noche de verano

Mirando a las estrellas se soñaba con guerreros, dioses y animales fabulosos y se contaban leyendas y cuentos que desgraciadamente hemos ido olvidando a medida que las luces de la civilización las han ido tapando. 

Contaminación lumínica de la ciudad de Uvieo desde la sierra del Aramo

La noche ha cambiado el traje negro por un vestido naranja y para admirar la vía láctea en todo su esplendor tenemos que irnos a varios cientos de kilómetros de una ciudad. Solo las estrellas más brillantes se dejan ver y los guerreros y animales fabulosos se han marchado. Pero los habitantes de las ciudades no los echan de menos porque la mayoría de ellos nunca los han visto ni tan siquiera han tenido la curiosidad de ir a  buscarlos. 


Los vikingos pensaban que la vía láctea guiaba a los muertos hacia el Valhala y para los pueblos celtas si seguías el camino que señalaba la vía láctea llegarías al castillo de las hadas. En España, la vía láctea era la que marcaba a los peregrinos el camino hacia Santiago. Actualmente las estrellas de neón guían a peregrinos y residentes al Corte Inglés y mientras caminamos como borregos mirando a las lucecitas, las verdaderas estrellas siguen brillando sin que nadie se fije en ellas.

Yo quiero que se apague la luz para poder ver.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Escalas salmoneras: capturaderos de un millón de euros

El tema de las repoblaciones de salmónidos ya ha sido tratado en numerosas ocasiones en este blog. He comentado con cifras y estudios científicos no sólo la ineficacia de estas prácticas como medida de refuerzo de poblaciones, sino también, y más importante, los efectos negativos de las mismas sobre las poblaciones residentes. También he aportado los últimos datos que justifican su fracaso y que confirman que los salmones salvajes son capaces de colonizar los ríos sin ninguna ayuda humana.

Pero como suele ocurrir en nuestro país, a la hora de tomar decisiones, lo de menos son los datos, los estudios y las evidencias. Las decisiones se toman por intuición o más frecuentemente por presión de algunos colectivos, aunque esto implique ignorar cientos de informes, trabajos científicos y datos empíricos y en cambio aceptar como norma suposiciones y vivencias anecdóticas.

Pero aparte del tema de la supervivencia de los salmones repoblados, un tema muy preocupante es el de la captura y extracción de ejemplares salvajes para desovarlos y criarlos en cautividad. Las repoblaciones no solo implican la suelta de millones de peces domésticos al río, sino que necesitan de la captura de reproductores salvajes que harían ese trabajo infinitamente mejor (han luchado toda su vida para ello) y sin que nosotros tuviéramos que gastar un sólo euro.

Escala salmonera en la presa del Furacón (Ríu Nalón)

Pero los salmones no se dejan coger fácilmente, por lo hay que disponer de capturaderos, que normalmente se sitúan en las escalas de las presas, donde es más sencillo colocar una trampa que en medio del cauce. Eso es lo que se ha hecho en el Río Nalón, en la presa del Furacón, donde se construyó una escala en el año 1999 para permitir a los peces acceder a los tramos altos del río, donde no llegaban desde hacía varias décadas. En esta obra se gastó más de un millón de euros pero lo cierto es que actualmente sólo sirve de capturadero, ya que todos los peces que la remontan son transportados hasta una piscifactoría para su desove artificial. Aunque se debería dejar pasar a la mitad de los salmones que llegan, lo cierto es que se ha establecido un cupo de capturas de adultos y hasta que no se alcanza no se abre la reja, por lo que prácticamente ni un sólo salmón salvaje ha remontado el río en los últimos años.

Detalle de la reja que impide el paso a los salmones en la escala.

Resumiendo, en una época de crisis como la actual, cuando los recursos destinados al medio ambiente se han reducido a la mínima expresión, y los pocos que quedan se deberían mimar escrupulosamente, se gasta una enorme cantidad de dinero en construir un capturadero para realizar unas acciones de muy dudosa eficacia y así satisfacer a un colectivo de pescadores deportivos. Lo menos importante es recuperar a una especie en peligro de extinción, lo importante es que el colectivo se sienta satisfecho.

El uso de esta carísima obra de ingeniería como capturadero había pasado inadvertido para la mayoría de la gente, incluso para muchos pescadores que criticaron duramente esta práctica. Por supuesto, la respuesta de la Asociación de Pescadores Las Mestas del Narcea, a cuya piscifactoría se destinan los reproductores capturados, no se ha hecho esperar. En un artículo publicado hace unos días en la prensa regional, justificaban estas capturas como un beneficio para la especie, ya que según ellos, los salmones que nacerían de los desoves naturales no serían capaces de bajar el río al encontrarse con varias presas en su retorno hacia la mar.

Para apoyar estas afirmaciones comentan un estudio según el cual sólo el 60% de los esguines pasaría las turbinas, con lo cual, lo mejor es que no pase ninguno.  Debido a esto, han decidido (y la Administración no ha puesto ningún reparo) que los salmones que tendrían que nacer naturalmente en los tramos altos del Nalón y en el Río Trubia, no lo hagan, y que por el contrario, esos reproductores sean usados para repoblar el Río Narcea. ¿Con qué derecho y siguiendo qué criterio se hace esto?

Pero curiosamente y contradiciendo sus mismos argumentos, otras asociaciones de pescadores solicitaron la construcción de una escala en la presa de Calabazos, en el Río Narcea, para permitir a los salmones desovar en las cabeceras de este río. Y más curiosamente aun, el representante de las Mestas del Narcea "aplaudió la iniciativa y apostilló el carácter social de la demanda". Según esto, ¿si "subir El Furacón no garantiza el desove ni la supervivencia de los salmones, según los pescadores de la sociedad «Las Mestas del Narcea», porque apoyan la construcción de más escalas en otras presas similares?

Por último, unas preguntas destinadas a los gestores del medio fluvial.

(a) ¿Por qué se gastó un millón de euros en una obra de este calibre si los salmones que la iban a usar se iban a destinar a repoblar otros tramos de río?
(b) Si el objetivo de la escala es que los salmones lleguen a los tramos altos del Río Nalón y a sus afluentes, ¿por qué no se los deja pasar?
(c) ¿Están de acuerdo los gestores con las cifras de mortalidad en las turbinas que citan las asociaciones de pescadores? Si lo están ¿Qué sentido tiene la construcción de las escalas salmoneras?


Y la pregunta del millón: ¿Por qué se sigue matando deportivamente a una especie que se ha extinguido en el 69% de los ríos ibéricos con presencia histórica? ¿Por qué se siguen matando salmones deportivamente cuando el número de capturas, sólo en Asturies, pasó de 6500 en 1970 a 250 en 2010, después de haber aumentado el número de licencias más del 350%?

Dejemos al salmón en paz, dejémoslo remontar el río y reproducirse naturalmente como ha hecho durante miles de años sin "nuestra ayuda".

martes, 4 de diciembre de 2012

Las gaviotas blancas del Ártico


Parece que este año se presenta bien para las gaviotas blancas del norte, unas especies que aunque se reproducen en las costas e islas del Océano Ártico suelen presentarse esporádicamente en el Cantábrico.

Hace ya unos cuantos meses que una Gaviota polar (Larus glaucoides) se encuentra como en casa en el puerto del Musel (Xixón) Desde que se vio por primera vez en el mes de julio de este año se fue haciendo cada vez más confiada y ahora es prácticamente imposible no encontrársela mientras en las dársenas mientras espera por los descartes pesqueros que desechan los barcos al llegar a puerto.


Se trata de un ejemplar de tercer año, que con su plumaje recien mudado destaca desde lejos entre las gaviotas patiamarillas y las sombrías que comparten casa y mantel con ella.


Pero la sorpresa de la última semana la dio una gaviota hiperbórea (Larus hyperboreus) que encontró Dani López Velasco en la playa del Arbeyal y que al poco tiempo se mudó al Musel. Se trata de un joven nacido este año, que al igual que ocurrió con la Gaviota polar, con el paso de los días se fue haciendo más confiada.



Tanto la gaviota hiperbórea como la polar se distinguen fácilmente de otras especies similares porque son las únicas gaviotas grandes que tienen las primarias blancas. Ambas especies presentan un patrón de muda similar, alcanzando el plumaje de adulto a los cuatro años de edad. De todas formas no hay confusión posible entre ellas, ya que mientras que la polar tiene el tamaño aproximado de una gaviota patiamarilla, la gaviota hiperbórea es mucho mayor y su tamaño es como el de un gavión.

Curiosamente el patrón de aparición de estas dos especies en la Península Ibérica parece que ha cambiado en las últimas décadas. Actualmente la gaviota polar aparece más frecuentemente que hiperbórea, mientras que hace años ocurría justo lo contrario.

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domingo, 2 de diciembre de 2012

Algunas setas comestibles

Antes de nada tengo que decir que no soy ningún experto en setas, y lo cierto es que la mayoría de las ocasiones que me encuentro con ellas en el campo, me limito a fotografiarlas. Aun así, de vez en cuando recojo algunas para comer de unas pocas especies que reconozco bien y que no tienen confusión con otras setas peligrosas con sólo fijarse en algunas características básicas.


Una de estas setas es la Macrolepiota procera, que es una especie muy común en otoño, que aparece en prados abiertos y soleados, pero también en claros de bosque. Suele encontrarse en grupos y debido a su gran tamaño se suelen ver desde lejos. A pesar de ser bastante fácil de identificar, puede confundirse con otras especies tóxicas e incluso con alguna especie que puede resultar mortal, como la Lepiota brunneoincarnata. El mejor consejo para evitar cualquier tipo de confusión es recoger sólo los ejemplares grandes, que tengan el pie atigrado y el anillo movil, desechando aquellas setas con un sombrero menor de 10 cm de diámetro.


El champiñón bola de nieve (Agaricus arvensis), es otra especie frecuente en prados abiertos y soleados y que es muy similar al champiñón cultivado (Agaricus bisporus). En ocasiones pueden alacanzar un tamaño considerable. Es posible confundirlo con otras especies de champiñones tóxicos, pero estos últimos al rasparlos se manchan de amarillo y tienen un olor desagradable. Otra norma que hay que seguir para evitar confusiones es fijarse en el color de las laminillas, que en el champiñón silvestre son rosadas oscureciéndose en los ejemplares viejos, pero nunca son blancas.

Boleto bayo (Xerocomus badius)

Unas de las setas más apreciadas son los Boletos, que reunen aproximadamente unas 100 especies que se distinguen de otras setas porque el himenio está formado por poros en vez de laminillas. Suelen encontrarse en el suelo de bosques, tanto caducifolios como en pinares. Bajo el nombre genérico de Boletos se incluyen no sólo especies del género Boletus, sino otras pertenecientes a otros géneros, como por ejemplo el Boleto bayo (Xerocomus badius), pero que también tiene el himenio poroso. La especie más apreciada es el Boletus edulis pero hay otras muchas especies, como el boleto bayo, que mencioné ateriormente, que tienen gran valor gastronómico. Al igual que en el caso de las lepiotas y los champiñones, los boletus también tienen sus "hermanos malos", siendo el más conocido el Boletus satanas.

Quizás el mejor consejo que se pueda dar a la hora de recoger setas es que si se tiene alguna duda, por mínima que sea, no se debe coger nunca. También es recomendable hacer fotos para identificarlas posteriormente o acudir a una asociación micológica.

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