martes, 31 de marzo de 2009

Sajambre

La semana pasada me acerqué a la zona de Sajambre, uno de los lugares más bonitos de los Picos de Europa. A pesar de que la nieve ya se había quitado de la mayoría de las zonas bajas, e incluso en zonas altas del macizo occidental de Picos, en los bosques de Sajambre aun quedaban bastantes neveros y la pista que sube desde Soto hasta la majada de Vegabaño estaba cortada por varios neveros.

Los robles y hayas aun no tenían hojas y solo se veían grupos de pinzones y páridos volando entre los árboles desnudos. Esta es una de las mejores zonas para ver especies singulares como el Pito negro (Dryocopus martius) y el escaso Pico mediano (Dendrocopus medius), una especie que se encuentra en declive debido sobre todo a la destrucción y fragmentación de su hábitat.

La majada de Vegabaño, a una altitud de 1432 metros, se encontraba completamente cubierta de nieve, y solo aparecían unas pequeñas manchas despejadas alrededor de los pequeños arroyos que transcurren por la misma.


La nieve caida durante este fin de semana habrá cubierto aun más la superficie de la campera, y las heladas nocturnas harán que aun permanezca durante varias semanas si es que no suben las temperaturas y empieza a llover en las zonas altas.

Parece que aunque la primavera ya ha comenzado oficialmente hay algunas zonas de los Picos de Europa en las que el invierno aun se resiste a abandonarnos.

domingo, 29 de marzo de 2009

Alcatraces: migración hacia Bass Rock



Los alcatraces (Morus bassanus) ya se encuentran de regreso a sus colonias de cría en el norte de Europa. A finales de agosto del año pasado estas aves empezaron a abandonar sus lugares de reproducción para dirigirse al sur, pasando por el Cantábrico durante el viaje que en algunos casos los ha llevado hasta las costas de Senegal, aunque muchos de ellos han pasado el invierno en nuestras aguas. En estas fechas toca el viaje de regreso, y el paso migratorio, aunque no tan patente como el paso otoñal, es notable durante algunos días. Cuando lleguen a sus colonias de cría coincidirán con otras aves que han pasado el invierno más cerca y tendrán que luchar para encontrar un lugar donde nidificar en una colonia atestada.


Muchos de estos alcatraces se dirigen a la colonia de Bass Rock, en la costa este de Escocia. Esta colonia ha crecido espectacularmente en los últimos años, y según los últimos censos realizados nidifican en ella unas 80.000 parejas, lo que representa un 10% de toda la población mundial de la especie. Además de alcatraces, en Bass Rock se reproducen otras especies de aves marinas, como araos (Uria aalge), alcas (Alca torda), y cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis).


Desde la costa, en la localidad de North Berwick, la Isla de Bass Rock aparece como una gran mancha blanca debido a la enorme concentración de alcatraces. A medida que nos vamos acercando vemos más y más aves, unas volando alrededor de la isla como mosquitos y otras posadas en los nidos.


En el año 2004, tuve la suerte de poder visitar la colonia en compañía del grupo de investigación de aves marinas de la Universidad de Glasgow liderado por Bob Furness. Los nidos ocupaban prácticamente toda la isla, separados entre ellos por menos de un metro de distancia, justo el espacio que quedaba entre los dueños de cada nido cuando estiraban su cuello.


La Isla de Bass Rock ha sido descrita por David Attemborough como una de las 12 maravillas naturales del mundo y no podría estar más de acuerdo con él. Caminar en una colonia de miles de alcatraces sin que se inmutaran de mi presencia, oir sus reclamos y sentirlos volar sobre mi cabeza ha sido sin duda una de las mejores experiencias de mi vida. Ya han pasado casi 10 años desde entonces y no se cuando podré volver a visitar la isla de Bass, pero mientras espero ese día, puedo observar la evolución de la reproducción en la colonia gracias a las webcams instaladas en la colonia por el Scottish Seabird Centre. En la página web del centro también se puede reservar una plaza para visitar la isla.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño.

viernes, 27 de marzo de 2009

La hormiga y el pulgón


Las hormigas negras (Lasius niger) ya se mueven activamente alrededor de su hormiguero, cientos de obreras recorren los pequeños caminitos que parten de él en busca de insectos y pequeñas semillas que llevar a su despensa.

Algunas de ellas se suben por las ramas de un pequeño arbusto y se dirigen hacia un grupo de pulgones (Aphidae) que se encuentran tranquilamente chupando la sabia de la planta. Cuando llegan a ellos, una hormiga toca con sus antenas la parte trasera de uno de los pulgones y este inmediatamente suelta una gota de líquido azucarado que rápidamente es bebido por la hormiga.

Se ha desarrollado una relación simbiótica entre hormigas y pulgones en las que el pulgón alimenta a la hormiga y a cambio estas se encargan de protegerlos contra sus depredadores, a los que atacan cuando se acercan.

miércoles, 25 de marzo de 2009

La playa de L'Airín



Atardece en la playa de L'Airín, en Nuveana. L'Airín no es una playa turística, aquí no se llega en coche y casi no viene gente, ni siquiera en verano, sólo algún pescador de vez en cuando, sobre todo en días de mareas vivas, baja por el estrecho y empinado camino que se retuerce por el acantilado.

L'Airín no es una playa de arena, es una playa de piedras pulidas por el oleaje donde todas las rocas tienen su nombre: El Fornón, Los Guyuelos, la Forcada, la Menor y la Menorina, Las Corveras, La Figalera.

L'Airín no huele a bronceador ni a tortilla, huele a algas y a salitre.

L'Airín es la playa de mi infancia, aquí salía a pescar mi tio con su barca, aquí levanté las primeras piedras buscando bígaros y cangrejos, aquí vi mi primera gaviota y mi primer cormorán.

lunes, 23 de marzo de 2009

Lagartijas al sol



El buen tiempo de estos días ha sacado a las lagartijas de sus refugios invernales y ya se las ve tomando el sol en rocas y troncos de árboles. La Lagartija roquera (Podarcis muralis) es una de las especies de lagartijas más comunes en el norte de la Península ibérica, econtrándose sus poblaciones más occidentales en el límite entre Asturies y Galicia.

Son muy comunes alrededor de las construcciones humanas, aprovechando muros y paredes para tomar el sol y buscar sus presas. Normalmente ocupa hábitats abiertos y soleados y se la puede encontrar incluso dentro de robledales y hayedos.


Las lagartijas roqueras se alimentan de artropodos, predominando en su dieta las arañas y los dípteros. Normalmente cazan activamente, persiguiendo a sus presas entre los resquicios de las rocas y paredes.

domingo, 22 de marzo de 2009

Murcielago orejudo


Ayer en Nuviana (Cuideiru, Asturies) me encontré en el suelo debajo de un alero, un Murciélago orejudo muerto (Plecotus auritus). Hasta ahora sólo había visto en esta zona murciélagos del género Pipistrelus que son muy frecuentes y que suelen agruparse en pequeñas grietas de las casas y en desvanes y chimeneas.
El murciélago orejudo es una especie eminentemente forestal, por lo que no lo esperaba encontrar en esta zona costera, donde lo que mas abunda al igual que en resto de la costa asturiana son las plantaciones masivas de eucaliptos que han destrozado el paisaje y eliminado los bosques autóctonos de abedules y robles, de los que sólo quedan unas pocas manchas aisladas, cada vez más pequeñas y amenazadas.
Los murciélagos son especies estríctamente protegidas y que consumen cientos de insectos todas las noches. El uso indiscriminado de insecticidas, las talas de árboles autóctonos y los incendios forestales son las principales amenazas para este y otras especies de Quirópteros.

sábado, 21 de marzo de 2009

Sapillos pintojos

Esta anocheciendo en Udrión (Uvieo, Asturies) y en la pequeña charca que está en casa de mi amigo Manolo Pajuelo algo se empieza a mover entre las lentejas de agua de la superficie. Primero vemos asomar una cabeza y al poco tiempo vemos que entre la vegetación de las orillas empiezan a aparecer más cabezas.


Al fijarnos vemos que se trata de Sapillos pintojos ibéricos (Discoglossus galganoi), una especie de anuro que aunque no es demasiado frecuente en Asturies tampoco es escaso. Probablemente sea más abundante de lo que parece ya que su comportamiento silencioso y más tímido que el de otras especies, como Rana temporaria o la Rana perezi, hace que muchas veces pase desapercibido.
Al igual que otras especies de anuros, los Sapillos pintojos se encuentran en pleno periodo reproductor, pero al contrario de lo que ocurre con otras especies, las hembras no ponen las puestas en masas gelatinosas, sino que ponen pequeños grupos de huevos dispersos a en varias ocasiones a lo largo de la estación de cría.


En un momento llegamos a contar 1o ejemplares juntos, lo que es un buen número tratándose de una pequeña charca de poco más de un metro cuadrado. Los primeros ejemplares de esta especie aparecieron en la charca el año pasado y parece que les ha gustado el sitio. Afortunadamente para ellos aquí estarán seguros.

jueves, 19 de marzo de 2009

Las Ubiñas


Hoy subimos hasta la zona de Ubiña para ver si la población de Rana temporaria de la vega de Candioches ya había comenzado la reproducción. Las ranas de las zonas de altura no empiezan a reproducirse hasta que el hielo y la nieve de las charcas se derrite y el agua queda al descubierto. En ese momento, miles de ranas aparecen por todos lados y se dirigen a ellas, completando las puestas en menos de dos semanas, lo que se conoce como reproducción explosiva, contrariamente a lo que ocurre en zonas bajas donde el periodo reproductor dura varios meses.

Las últimas nevadas habian cerrado la carretera al Puerto de la Cubilla a pocos kilómetros de Tuiza, por lo que tuvimos que dejar el coche y subir desde las primeras brañas.


Tardamos más de media hora en llegar hasta la valla de madera que divide Asturies y Leon porque en algunos sitios había más de un metro de nieve acumulada. Al llegar pudimos ver la vega de Candioches completamente cubierta de nieve, y al fondo Peña Ubiña, que con sus 2417 metros es el pico más alto del macizo de Ubiña y que un día como hoy parece aun más impresionante de lo que es habitual.


Pero hoy no teníamos previsto subirla, sólo queríamos comprobar si las ranas ya habían salido de su letargo invernal y habían comenzado la reproducción. La mayoría de las charcas estaban cubiertas por más de 30 cm de nieve y sólo aparecían pequeños huecos formados por el río que discurre bajo ella. Parece que aun tardarán unos días en empezar, si es que no cae otra nevada antes.

Un poco detrás de mí escucho un ruido en la nieve, al fijarme veo que es una hembra de Rana temporaria que seguramente acaba de salir de su escondite bajo el suelo ahora mismo. Aun es temprano y tendrá que esperar, pero parece que la fecha se aproxima.

En este desierto de nieve parece que la vida se ha tomado un descanso, pero al fijarnos vemos que hay muchos insectos moviendose por la superficie. Unas cuantas mariquitas de siete puntos (Coccinella septempunctata) buscan pequeños insectos muertos con los que alimentarse. Junto a ellas, chinches y dípteros empiezan a salir del letargo. A lo lejos se escucha a las chovas piquigualdas. La primavera ya se empieza a notar en la alta montaña.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Tritón palmeado


El bebedero situado a las faldas del Monsacro (Morcín, Asturies) está rebosando de agua y el fondo está completamente tapado con las hojas caidas en otoño. El agua está llena de Daphnias y otros pequeños invertebrados y algunas larvas de libélula que han pasado en el agua todo el invierno se alimentan de ellas mientras se preparan para hacer la metamorfosis.
Al mirar entre el musgo que rodea al bebedero veo a un pequeño macho de Tritón palmeado (Lissotriton helveticus) que camina lentamente hacia el agua.


Los machos son los primeros en llegar al bebedero, y allí pasaran entre 2 y 4 meses mientras dure la reproducción. Aunque no son tan coloreados como otros tritones ya tienen su librea sexual completamente desarrollada, con las manchas ocres y negras muy marcadas y con las palmas de las patas traseras completamente palmeadas. Dentro de poco aparecerán las hembras y comenzaran los cortejos y puesta de los huevos.

Al acabar la reproducción saldrán del agua y adoptarán una estrategia terrestre, atenuándose su coloración y volviéndose nocturnos y discretos hasta la siguiente primavera que regresarán al agua.

lunes, 16 de marzo de 2009

Las Lavanderas

Lavandera boyera

En la Península ibérica podemos encontrar tres especies distintas de Lavanderas, que muestran una estructura muy parecida entre si, con un aspecto estilizado y una cola casi tan larga como el resto del cuerpo. A pesar de pertenecer al mismo género cada especie ocupa hábitats y nichos ecológicos bien diferenciados, por lo que aunque todas son insectívoras no compiten entre ellas.

La Lavandera boyera (Motacilla flava) es común en pastizales y zonas abiertas y su nombre común hace referencia a que frecuentemente se asocia con el ganado, alimentándose de los insectos que levantan mientras las vacas caminan entre la hierba.

Lavandera blanca

La Lavandera blanca (Motacilla alba) es la más conocida de las tres especies, ya que suele frecuentar zonas urbanizadas y se la puede encontrar incluso en medio de las ciudades, comiendo insectos entre el tráfico, aunque como el ejemplar de la fotografía tambíen puede aparecer en los pedreros y las playas, caminando entre las algas en busca de insectos.

Lavandera cascadeña

Las lavanderas cascadeñas (Motacilla cinerea) se encuentran siempre ligadas a arroyos y cursos de agua, alimentándose de las moscas y larvas de insectos que encuentra entre las piedras y ramas.

sábado, 14 de marzo de 2009

Cuideiru

El pueblo de Cuideiru es probablemente el pueblo más conocido y visitado de Asturies. Está situado en la costa centro-occidental de Asturies, a menos de 60 km por carretera de Uvieo. Cuideiru es un pueblo de gran tradición pesquera, sobre todo artesanal y cuya flota se dedica en su gran mayoría a la pesca de la merluza mediante palangre, la conocida merluza del pinchu.

Las casas colgadas por las laderas de las colinas son una de las características más singulares de este pueblo, aunque muchas de ellas ya no están habitadas por pescadores, sino que han sido vendidas a gente que las usa como segunda residencia, por lo que muchos pixuetos se han trasladado a las zonas altas del pueblo.

El puerto viejo se fue quedando pequeño debido al aumento de la flota por lo que en los años 80 del siglo XX se inició la construcción del puerto nuevo. El traslado de la rula hasta las nuevas instalaciones del puerto llevó hasta allí la actividad pesquera y mercantil, lo que hizo que la plaza del pueblo perdiera el ambiente marinero que lo caracterizaba hasta entonces, ya que actualmente la plaza donde se ubicaba la antigua rula se dedica casi exclusivamente a la hostelería.

A pesar de todo, sigue prestando andar por las estrechas callejuelas que suben por el pueblo entre las casa colgadas, y en muchas ocasiones cuando uno se pierde entre ellas parece que no ha pasado el tiempo.

Hace no muchos años se veía el curadillo colgar de todas las casas pero ahora sólo lo encontramos en unas pocas, debido sobre todo a que como ya comente antes, muchos pescadores ya las hn abandonado y se han mudado a otros lugares del pueblo. El curadillo es una conserva que se hace con pequeños tiburones, sobre todo gatas y lijas que se abren y se dejan al sol y al aire para que se sequen y se conserven.

Pero cuando salimos de esas callejuelas nos encontramos con la realidad de lo que es un pueblo turístico, con terrazas y sombrillas, atiborrado de gente que viene, se sienta, consume y se va. No hay tiempo para más.
Estoy haciendome viejo, pero a mi Cuideiru me gustaba más antes, con la rula en el medio del pueblo, el curadillo y las redes colgando de los balcones y los barcos en el puerto viejo. Eran otros tiempos.

viernes, 13 de marzo de 2009

La lucha por las hembras


Aun faltan unos días para que la primavera comience oficialmente, aun así los animales no parece que le hagan mucho caso al calendario, que evidentemente es un convenio que nosotros mismos hemos creado para "facilitarnos" la vida, para que no se nos olvide los días que nos toca trabajar, los días que tenemos que descansar y las semanas que nos podemos tomar de vacaciones. A los animales eso no les importa, su reloj interno ya hace tiempo que les ha dicho que los días están creciendo y que se acerca la época de reproducción. La mayoría de las especies ya han cambiado su traje invernal por el traje de gala, sus hormonas están disparadas y su objetivo primordial es reproducirse.

En el embalse de Soto de Ribera (Ribera de Arriba, Asturies) las aves acuáticas ya se encuentran en plena reproducción, algunas incluso ya han construido sus nidos y ya han puesto los huevos. Mientras tanto, otras aun están de preparativos. La elección de pareja no es una decisión que se pueda tomar a la ligera, y sobre todo las hembras, que son las que más recursos invierten en la reproducción, deben asegurarse de que escogen al mejor macho de todos, aquel que pueda pasar a su descendencia los mejores genes.

Una de las maneras que tienen los machos de demostrar que son mejores es luchando entre ellos. Para aquellas especies que forman parejas, como es el caso de las fochas, los machos más fuertes serán capaces de defender un territorio mayor y también serán capaces de auyentar a los posibles intrusos y depredadores.

video

Los machos de Focha (Fulica atra) se enzarzan en fuertes peleas en las que se atacan a picotazos y se intentan hundir bajo el agua. Estas luchas no suelen tener importantes consecuencias y normalmente el macho más débil se retira mientras el macho dominante se queda en la zona pavoneándose y llamando la atención de las hembras. En la mayoría de las ocasiones, los machos no llegán a pelearse y es suficiente con la presencia del individuo dominante para que los machos más débiles se retiren. Sólo cuando las fuerzas están igualadas se "llega a las manos".

Mientras tanto las hembras esperan pacientemente a que se resuelvan los combates y sólo elegiran a un macho cuando estén convencidas. Mientras tanto los machos desparejados tendrán que esperar o resignarse a no reproducirse.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Zampullín cuellinegro


Los Zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis) suelen pasar el invierno en nuestras costas aunque no se reproducen aquí. Dentro de poco tiempo nos abandonarán para dirigirse a las marismas del sur de la Península y del levante donde cambiarán su plumaje grisaceo y apagado propio del invierno por una espectacular librea adornada con un penacho de plumas doradas detrás del ojo.
Hace unos años era muy frecuente en nuestras costas y rías, habíendose censado algunos años mas de 50 ejemplares sólo en la Ría del Eo y varias decenas en la Bahía de Xixón.
De repente, sin saber muy bien por qué, el número de invernantes ha descendido alarmantemente y ahora es casi una sorpresa encontrarse uno.
Los dragados de las rías y la extracción de arena para crear playas artificiales parece haber afectado negativamente a los pequeños peces de los que se alimenta, y han preferido abandonarnos y buscar otros sitios.
Este año, en el puerto de Xixón sólo he podido ver uno, nadando solitario en las dársenas cada vez más vacías, y me he quedado atontado viéndolo bucear mientras se perdía en la distancia.

lunes, 9 de marzo de 2009

200 años de Darwin (III): Vivir en grupo

Agujas colinegras (Limosa limosa)
Hace una semana, de camino a Galicia hicimos una parada en la Ría del Eo, la marea estaba alta y muchas de las aves que habiamos censado a principios del mes de enero ya se habían marchado. A pesar de todo había grupos de Agujas colipintas (Limosa limosa) y Zarapitos trinadores (Numenius phaeopus) que volaban en busca de un lugar donde descansar hasta que la marea volviera a bajar y pudieran volver a alimentarse.

Los limícolas son aves gregarias y normalmente se juntan en grupos de individuos de la misma o de otras especies similares. Entre los bandos de agujas y zarapitos es normal encontrarse con individuos sueltos de archibebes y correlimos.

Resulta curioso que mientras unas especies prefieren la vida solitaria y sólo se reunen con individuos de su misma especie para reproducirse, otros animales se muestran estremadamente sociales, formando grupos que en muchas ocasiones pueden superar los cientos o miles de ejemplares.

Zarapitos trinadores (Numenius phaeopus)

Los animales se pueden juntar entre sí por varios motivos aunque los dos principales son para conseguir alimento y para protegerse frente a los depredadores. En el caso de los Limícolas, el motivo de agruparse es fundamentalmente el segundo. Dentro del grupo se está más seguro debido al llamado "efecto de confusión", según el cual para un depredador es más difícil fijar la atención en una presa cuando hay varias de ellas moviendose alrededor. Es suficiente con que uno de ellos se separe del grupo para que el depredador se fije en el y lo ataque, normalmente con éxito.

Hasta hace relativamente poco tiempo se consideraba que los animales se agrupaban entre sí para beneficiar al grupo en su conjunto. A este fenómeno se le denominó "selección de grupo" y hoy en día hay sólo algunos científicos lo defienden.

Grupo de limícolas descansando

La idea de selección de grupo no tiene mucho sentido dentro del contexto de la selección natural, en el cual el objeto de selección es el individuo (e incluso los propios genes). Como suele pasar frecuentemente, la solución a un problema suele ser la más sencilla de todas las alternativas. Lo que realmente busca un limícola al juntarse con otros individuos de su misma especie es su propia supervivencia: si se junta a otros individuos de su especie o de otra especie parecida aumentarán sus probabilidades de sobrevivir, y por lo tanto de pasar sus genes a la siguiente generación.

Un caso que puede parecer selección de grupo (aunque realmente no lo es) es el caso de los insectos sociales como hormigas y abejas e incluso de otros individuos gregarios como por ejemplo los lobos. En este caso, los individuos parece que pueden llegar a morir "por el bien del grupo" lo que dejaría en entredicho todo lo que he comentado anteriormente. Si nos fijamos detenidamente vemos que no es así, ya que al tratarse de grupos de individuos emparentados, al sobrevivir un hermano o un hijo estarían sobreviviendo parte de sus genes. En términos numéricos, un individuo comparte con su hermano o con su hijo 1/2 de sus genes, con un nieto 1/4, y con un sobrino carnal 1/8.

Como suele ocurrir frecuentemente en Biología, las interpretaciones de los hechos suelen estar muy condicionadas por las creencias religiosas y morales y normalmente antropocéntricas. La "selección de grupo" encaja muy bien con los conceptos de generosidad y altruismo, en cambio la selección natural es egoista (tal como explicó perfectamente Richard Dawkins en en su libro "El Gen Egoista"), ya que el individuo sólo busca pasar sus propios genes a la siguiente generación. La evolución y la selección natural no se entienden sin egoismo, al igual que la Naturaleza no distingue entre animales buenos y animales malos. No se puede explicar según una perspectiva humanista porque no tendría ningún sentido. Diciéndolo suavemente, el ser humano "civilizado" hace tiempo que ya no pertenece a la Naturaleza y que por lo tanto ya no sigue sus reglas.

domingo, 8 de marzo de 2009

La dura vida del sapo


Las últimas lluvias y la subida de temperaturas han animado a muchos anfibios a comenzar la reproducción. Los sapos comunes (Bufo bufo) han abandonado sus refugios y se han empezado a dirigir al agua para aparearse y poner sus huevos. Los sapos son muy filopátricos, es decir, que tienden a volver al lugar donde han nacido para reproducirse, en muchas ocasiones regresan exactamente a la misma charca, arroyo o lago, por pequeña que sea.

Una vez que llegan al lugar de reproducción los machos agarran a las hembras y permanecen abrazados a ellas hasta que se produce la puesta. En ocasiones pueden permanecer varios días, agarrados hasta que la hembra empieza a poner un cordón de huevos que es inmediatamente fecudado por el macho.
En este video, extraido de la página web http://www.arkive.org/ , se puede ver en detalle el proceso de la puesta de los sapos

video

Para llegar a los lugares de reproducción, los sapos pueden recorrer muchos kilómetros, atravesando bosques, ríos y desgraciadamente para ellos, carreteras, lo que le cuesta la vida a muchos de ellos todos los años. Los sapos no son animales rápidos ni huidizos y en muchas ocasiones se reproducen en cunetas y pequeños encharcamientos a los lados de caminos y carreteras, por lo que son atropellados en grandes cantidades durante la reproducción.


En muchos países europeos, en estos lugares se colocan señales advirtiendo de la presencia de los sapos para que los conductores circulen con prudencia y eviten atropellarlos. Y los conductores les hacen caso, e incluso se detienen y pasan a los animales al otro lado de la carretera.
En un país como el nuestro, en el que la mayoría de la gente sigue pensando que los sapos son criaturas despreciables y asquerosas, que las salamandras hay que tirarlas al fuego porque son terriblemente venenosas o que las serpientes y culebras hay que matarlas nada mas que se las vea, sería ciencia-ficción pensar en carreteras con señales de este tipo.

Toda esa gente cambiaría de opinión si en vez de creerse esas historias absurdas se agachara y abriera los ojos para ver una charca, que se fijara en los sapos y las ranas, en los tritones y salmandras, en los insectos acuáticos, y los cientos de otros invertebrados que habítan en ella.

viernes, 6 de marzo de 2009

Los reflejos de Groucho

¿real o reflejo?

¿reflejo o real?

No todo es lo que parece, pero sí lo que se refleja. ¿Serán capaces las cercetas de reconocer su propio reflejo en el agua?
Dicen que contaba Esopo que iba un perro caminando por un río mientras llevaba un hueso en la boca. Cuando vio su propio reflejo en el agua pensó que era otro perro que llevaba un hueso mayor que el suyo. Deseando adueñarse del hueso ajeno, soltó el suyo para agarrar el del otro perro. El resultado fue que se quedó sin su hueso y sin el ajeno: el ajeno porque no existía y el propio porque se lo llevó la corriente.
No me gustan las moralejas, así que citando a Groucho Marx: "¿a quién va a creer usted, a mí o a sus propios ojos?"

jueves, 5 de marzo de 2009

Espátula al atardecer


Siempre me ha gustado la luz del atardecer, durante unos pocos minutos mientras el sol se va ocultando todo adquiere un color distinto, con cierta magia. Esa luz cálida se caracteriza porque predominan los tonos anaranjados frente a los azulados de los días grises y las luces "duras" del mediodía.



Hace unos días, estaba observando la espátula que lleva unos meses invernando en la Ría de la Villa, y que probablemente sea uno de las aves más fotografiadas del último año. Poco a poco se ha ido acostumbrando a la gente que circula por el paseo y ni se inmuta por su presencia. Mientras iba buscando peces e invertebrados con la ayuda de su pico se fue acercando hasta ponerse debajo de mi. Justo en ese instante el sol se escondía por el horizonte y los tonos blancos del plumaje de la espátula se fueron transformando en rojizos y anaranjados.


Después de unos minutos, cuando ya se había atiborrado de comida se alejó lentamente, sin darse prisa. El sol ya había desaparecido y la luz se apagaba rápidamente.

miércoles, 4 de marzo de 2009

La muda de la gaviota cabecinegra.

Gaviota cabecinegra adulta casi completamente mudada

Se acerca la primavera, y la mayoría de las aves ya muestran el plumaje que lucirán durante la reproducción. Como ya comentamos varias veces, durante la reproducción los animales muestran sus mejores galas con el fin de atraer a una pareja. Aquellos animales que se encuentren en baja condición o enfermos tendrán un plumaje más deteriorado y menos llamativo.
Las Gaviotas cabecinegras (Larus melanocephalus) son frecuentes como invernantes en nuestras costas, pero emigran a otros lugares para reproducirse. En España solo hay unos pocos registros de reproducción en el Delta del Ebro y en Alicante.

Gaviota cabecinegra adulta a medio mudar

El Parque de Isabel la Católica es un buen lugar de invernada y descanso para esta especie, y en está época es facil encontrar gaviotas en varios estados de muda. La muda de reproducción es una muda parcial, ya que se cambian las plumas de la cabeza y el manto, no cambiando las plumas de vuelo que se cambiaran después de la reproducción.


Gaviota cabecinegra adulta en plumaje invernal

Durante este mes se pueden ver ejemplares completamente mudados, con la cabeza negra y el pico de color rojo intenso junto a animales medio mudados y otros aun con plumaje invernal


Gaviota cabecinegra joven

Junto a los adultos hay varias gaviotas jóvenes a las que aun no les importa mucho el tema de la reproducción. Sus plumajes son menos llamativos y las partes desnudas (pico, patas, etc) tienen colores más apagados. No se reproduciran hasta pasados 3 años y hasta entonces conservarán el plumaje juvenil, que se ira pareciendo más al de adulto muda tras muda.